Responde quien tenga tiempo.
Respuesta al instante, a cualquier hora.
“Lo voy a pensar” y nadie lo vuelve a buscar.
Seguimiento el día 0, 2 y 5.
Filas y papeles en recepción.
Registro, contrato y pago por WhatsApp.
Nadie nota que no ha venido.
Bienvenida, rutina y alerta si no viene.
Nadie le pide que traiga a alguien.
Puntos por visita y referidos.
Te enteras cuando ya canceló.
Reactivación antes de que se vaya.
El seguimiento no depende de que alguien se acuerde: lo dispara lo que hace el socio.
Y por detrás, sin que nadie se acuerde:
Hoy ese prospecto se iba a otro gimnasio. Ahora vuelve.
Registro por WhatsApp: INE, foto y contrato con firma electrónica.
Su rutina inicial según su objetivo, y los horarios de sus clases.
Si el acceso dice que no ha venido: “¿Todo bien? Te aparto lugar mañana.”
“¿Cómo vas con tu objetivo?” Si algo no le gusta, se abre un ticket y alguien lo resuelve.
Su primer logro y su primer referido: un pase para que traiga a un amigo.
Y a los que sí vienen: puntos por visita y referidos con seguimiento. El socio activo trae al siguiente.
Elige un paquete y mira qué se enciende
De la campaña al socio que regresa.
Ya operamos esto en gimnasios con varias sucursales: atención, agenda de visitas por sucursal y reactivación de socios.
Un piloto de 60 a 90 días. Medimos cuatro cosas:
Si funciona, tienes el caso listo para llevarlo a toda la red.
Federico Trumbley · Colmena IATu nuevo ecosistema inteligente.